Hay aromas que tienen el poder de teletransportarnos en el tiempo. Para mí, el olor del sofrito mezclándose con el de las lentejas hirviendo a fuego lento es un viaje directo a la cocina de mi abuela Amelia. Ella no necesitaba ollas de barro para hacer magia; le bastaba con esa “mano italiana” heredada y… [Read More]

